Pierre Barret y Jean Noël Gurgand. Priez pour nous à Compostelle.

bARRET

        PIERRE BARRET nació en la localidad francesa de Boulogne-Billancourt en 1936 y falleció en 1989, a la edad temprana de 52 años. Estudió y se graduó en la Escuela de Estudios Comerciales de París, la HEC, una de las instituciones educativas superiores más importantes de Francia. Pero la vida profesional de Barret derivó hacia otros derroteros pues trabajó como director y periodista del periódico L’Express, dedicó tiempo a investigar y escribir sobre la historia de las Cruzadas junto a su amigo Jean Nöel Gurgand e, incluso, destacó como compositor de algunas canciones muy populares en el país galo. JEAN NOËL GURGAND nació asimismo en 1936, murió en 1988. Pocos datos biográficos se conocen de este escritor. Como Barret trabajó de periodista en la redacción de L’Express, donde se conocieron, y de esta relación profesional surgió la idea de escribir conjuntamente varios libros históricos, además de uno de los libros más singulares del Camino de Santiago, titulado originalmente Priez pour nous à Compostelle, subtitulado La vie des pèlerins sur les chemins de Sanit-Jacques, año de 1977.

        Se ha intentado encontrar el libro tal como fue publicado en 1982 por Ediciones Xerais de Galicia con el título de La Aventura del Camino de Santiago, pero el trabajo ha sido infructuoso, por lo que se sigue el original francés señalado anteriormente. La peculiaridad del libro se apoya en que la mayoría de sus páginas está dedicada a la visión muy particular que ambos autores tienen acerca del fenómeno jacobino, y sólo se relata el peregrinaje a través del camino francés en un puñado de hojas en la parte final, un tombeau en Espagne. La parte de mayor peso cuantitativo trata sobre asuntos muy varios, el descubrimiento legendario de la tumba, la identidad del apóstol Santiago, el peregrino, la partida y el retorno, los cuatro caminos franceses que se encuentran en Roncesvalles y Somport, iglesias y monasterios, figuras civiles, monjes y obispos peregrinos, Cluny, Roncesvalles y Carlomagno, siempre acotado este tema desde una perspectiva original en la forma y en el contenido. Es subrayable el vasto fondo documental en que se cimenta la copiosa información de esta parte, sobretodo, el manejo de los textos de los primeros cronistas conocidos, tales como Aymeric Picaud, Nompart, Herman Künig, Arnold von Harf, Domenico Laffi , Guillaume Manier etc., que han servido de referencia a peregrinos posteriores e investigadores de todo el mundo.

         El relato del peregrinaje, más denso, se despacha en algo más de treinta páginas, y se trata de un cuaderno o diario de viaje que se inicia un 19 de abril de 1977 en Vezelay (Francia) y culmina el 8 de junio en Santiago de Compostela, abriéndose paso en los Pirineos por el Alto de Ibañeta y Roncesvalles. Como se trata de un diario escrito por dos peregrinos, la técnica narrativa se resuelve utilizando unas veces el narrador plural e integrador diferenciado por el encabezamiento carnet de route y, otras, el narrador individual que se distingue por el título journal de Pierre Barret y journal de Jean Noël . Cuando quien escribe es el narrador colectivo, el contenido se ciñe sobretodo a la descripción de los lugares por los que pasa el camino sin ahondar en detalles históricos o culturales; pero los autores aprovechan la forma del journal para dar cauce a las impresiones, sentimientos e ideas que produce tanto la observación del entorno natural o paisajístico como de las gentes. Debe insistirse en que ambos peregrinos vienen a España, según parece, por primera vez y así, sorprendiéndose, manifiestan con total naturalidad las sensaciones buenas o malas de lo que ven y oyen. De esta guisa los autores critican las procesiones de la Semana Santa en Pamplona y las fiestas de los toros, que juzgan violentas y trágicas, o expresan su desinterés por la figura mítica del Cid Campeador. De la misma manera dicen que la arquitectura gótica de la catedral de Burgos es la arquitectura de la gloria y del amor; les sorprende amablemente el cambio de paisaje en Tierra de Campos, que invita a la meditación; elogian la bellísima factura de la catedral de León, con la que establecen parecidos con otras catedrales francesas y,  Galicia, les fascina por los suaves valles y ondulantes montes. A su llegada a Compostela, no dudan en señalar que c’est nous les rois, somos nosotros los reyes, embargados acaso por la emoción.

   Libro de estilo rápido, natural, preciso y directo, escrito por dos autores franceses, que debe figurar en un lugar preferente entre las crónicas dedicadas al camino de Santiago.