El Camino de Santiago, estudio histórico-jurídico. Elías Valiña Sampedro.

       Sobre Elías Valiña ( 1929-1989) ya se han comentado algunas cosas en otros apartados de este cuaderno. Fue en general un promotor decidido y eficaz del Camino de Santiago en los albores de los años setenta mediante acciones muy diversas, como la publicación de varias guías, la creación del Boletín del Camino de Santiago, la recuperación de itinerarios, la animación y empuje a las Asociaciones de Amigos del Camino, incluso, llegó a la señalización con flechas amarillas de todo el Camino desde Roncesvalles hasta Santiago. Por lo tanto, él es uno de los pioneros destacados de la recuperación del culto a Santiago en el siglo XX, después de varios siglos de abandono.

    Debe significarse que Elías fue licenciado en Derecho Canónico por la Universidad Pontificia de Comillas en 1959, y posteriormente en 1965 se doctoró en la Universidad Pontificia de Salamanca. Sin duda, esta circunstancia determinó que las inquietudes intelectuales del sacerdote, párroco durante buena parte de su vida de O Cebreiro, jalón del Camino, se decantaran por el análisis jurídico de los peregrinos en el libro El Camino de Sanitago. Estudio-histórico jurídico, honrado con el Premio Antonio de Nebrija en 1965. No es por otro lado esta cuestión jurídica especialmente amable para los eruditos. Al contrario, salvo el estudio de José Mª Lacarra en Las peregrinaciones a Santiago de Compostela, Tomo I, el ámbito del estudio jurídico es un desierto deshabitado, lo que resalta aún más la importancia de esta publicación.

    El libro es publicado por primera vez en 1971, y ha tenido dos ediciones posteriores en 1990 y 2000. La última ha sido patrocinada por la Diputación Provincial de Lugo, previa autorización del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

    Va precedido de dos prólogos, uno de José Guerra Campos, obispo español defensor a ultranza del enterramiento de Santiago en la catedral de Compostela, y el otro de Ramón Yzquierdo Perrín, estimado especialista y profesor de Historia del Arte, los cuales, explicando la estructura interna del libro, realizan un elogio de sus bondades. Les siguen las fuentes y una rica bibliografía, en las que se apoya el ilustre investigador para el desarrollo de sus temas. Cierra el libro un apéndice documental que incluye un artesanal mapa del Camino de Santiago y documentos en latín sacados de archivos diferentes. Todos estos  elementos cimientan con solidez el libro de Elías Valiña, demostrando que la conciliación entre pensamiento y acción no solo es posible, sino también necesaria.

    Consta la publicación de dos partes.

   La  primera se centra en lo que el autor denomina “Ordenamiento jurídico o Código de los peregrinos”, esto es, en el tratamiento que otorgan las leyes civiles y canónicas a esa nueva figura del “peregrino,” común a todo el ámbito europeo, en materias diversas, tales como la protección de la persona y los bienes, el robo y maltrato , los abusos en la peregrinación, la fianza y la prenda, y el testamento y la sepultura del peregrino fallecido. El autor remarca las coincidencias plenas de ambos códigos, el canónico y el común, a la hora de señalar los tipos y sanciones correspondientes a los ilícitos o actos contrarios al ordenamiento. A esto se añade la peregrinación obligada ya sea por sentencia civil o canónica pues algunos reos eran obligados a realizar el Camino de Santiago como castigo o sanción impuestos por las culpas de que se les hacía responsables, es decir, los ilícitos penales. Otras veces, los peregrinos respondían a obligaciones o mandas testamentarias establecidas por terceros, e incluso,  la comunidad o pueblo de donde eran nativos los obligaban legalmente a realizar el Camino.

     La segunda parte es un análisis histórico de las poblaciones de O Cebreiro y Triacastela, dentro del marco del valle de Varcarce. Es sin duda el estudió más pormenorizado que se ha hecho de estos pueblos pues comprende el período que va desde sus orígenes hasta el siglo XIX.  El autor ha querido vincular esta parte a la primera, planteándola como una propuesta en que las normas jurídicas de la primera parte se trasladan a la segunda, pero lo cierto es que únicamente se ponen de manifiesto algunos litigios sobre tierras y heredades que se resuelven con los ordenamientos locales o bien con la invocación a leyes más generales de ámbito interterritorial.

     La persona de Valiña deberá siempre ser positivamente valorada por sus actuaciones a favor del Camino de Santiago, siendo una y principal la aportación al conocimiento del orden jurídico de los peregrinos sean cuales sean sus orígenes o naciones. Es por lo que el autor ha pretendido ver los primeros principios del Derecho Internacional, aunque muy tímidamente.

Anuncios