Pedro Jesús Fernández y Gonzalo Moure. Peón de Rey. El Bostezo del Puma.

 

            peon de rey 1  PEDRO JESÚS FERNÁNDEZ nace en Albacete en 1956. Obtiene la licenciatura de Geografía e Historia, en la especialidad de Hª del Arte. Fue profesor, Jefe de Exposiciones y Museos de la Junta de Andalucía por oposición, Subdirector General Adjunto del Museo del Prado y responsable de Turespaña como encargado de Turismo Deportivo y Naturaleza. Actualmente vive en Roma y desempeña el cargo de Consejero de Comunicación e Información, es decir, comisario político de las relaciones con la prensa. Colabora habitualmente con el diario El País. Ha escrito dos novelas, Tela de Juicio, en el año 2000, y Peón de Rey, en 1998.

        Peón de Rey, movimiento del ajedrez, es una historia que arranca en 1257 y que tiene como protagonistas al monje dominico Raoul de Hinault y al mismo rey Alfonso X “El Sabio”, jugador y propulsor del ajedrez en la corte toledana del siglo XIII. El monje es llamado a Toledo para el desempeño de una misión diplomática, pero cuando llega a Jaca recibe la orden de dirigirse a Santiago de Compostela para investigar un asesinato que afecta al rey por su amistad con una persona implicada. Consumado este periplo a través del camino jacobeo, que pasa por las villas y pueblos más típicos, San Juán de la Peña, Estella, Santo Domingo de la Calzada, San Juan de Ortega, Sahagún y Santiago, el personaje regresa a Toledo donde entra a formar parte de la Escuela de Traductores.

      Obra de estilo cuidado, abundante léxico del castellano antiguo, tecnicismos arquitectónicos, latinismos y abundantes disertaciones teológicas y filosóficas, narrada en 1ª persona y con frecuentes saltos retrospectivos. No obstante, de fácil y entretenida lectura.

       Sigue la línea policíaca e histórica que inició Umberto Eco.

        GONZALO MOURE TRENOR nace en Valencia en 1951, aunque desde 1989 vive en Asturias atraído por la naturaleza y la calidad ambiental de sus pueblos. Estudia Ciencias Políticas y se dedica al periodismo hasta que en el año 1989 decide cultivar preferentemente la creación literaria. Ha ganado premios tan importantes como el Gran Angular y el Barco de Vapor, entre otros muchos. Tres son los temas principales que transmite a través de sus obras: la ecología y la necesidad de equilibrio entre las relaciones del hombre y la tierra, el trato injusto del pueblo saharaui por la comunidad internacional y los problemas que afectan a la adolescencia y juventud. Precisamente la búsqueda de sí mismo que emprende un joven en el Camino de Santiago es el motivo del relato El bostezo del puma, 1999.

      el bostezo del puma Abram es un muchacho de diecisiete años que sufre el suicidio de su novia Lisa, víctima del consumo de alcohol y drogas, y decide andar el camino para encontrar respuestas a tan doloroso acontecimiento. Entre las peregrinas con quienes entabla comunicación figuran dos personas de caracteres distintos, la una racional, de nombre Alma, y la otra más emotiva y vital, Marion, de modo que ambos protagonistas le vienen pintiparadas al autor para contraponer dos estilos de vida casi opuestos. Con Alma llegan a Finisterre donde queman sus ropas en señal del comienzo de una nueva vida.

        Tiene el relato algunas peculiaridades que no tenían hasta ahora los demás y es que, por un lado, la acción novelesca se desenvuelve en un tiempo actual, moderno, y por otro el espacio que atraviesan los protagonistas lo comparten el camino Francés y el del Norte. Porque, en efecto, el peregrinaje de Abran comienza en Roncesvalles, Zubiri, Pamplona, Puente la reina etc. pero al llegar a Navarrete toma el autobús que lo lleva a Oviedo, y de allí continúa la vía del Norte a través de lugares bellísimos e inusuales como Muros del Nalón, Tapia de Casariego, Ribadeo y así hasta Santiago de Compostela.

       Es una novela narrada en 3ª persona con frecuentes inserciones de diálogos y algunos saltos desde el presente al pasado-“flash back”-donde se amontonan tristes recuerdos. Mantiene un estilo equilibrado entre la emotividad y la sensiblería, con la incorporación de metáforas, comparaciones, simbolismos y bellas descripciones de gran acierto. Y añade también una rica intertextualización-mención de escritores y obras, personajes de otras novelas-, lo que hace aún más singular e interesante El bostezo del puma.

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