Basilio Losada y Abel Caballero. La Peregrina. La Elipse Templaria.

 

                  BASILIO LOSADA CASTRO atesora un raro privilegio, ser catedrático de Filología Gallega y Portuguesa en la Universidad de Barcelona desde 1986. Nace en 1930 en el pueblo lucense de Láncara, orgulloso hijo de un herrero, que tuvo que combatir con codos e inteligencia para estudiar las carreras de Filología Románica y Derecho. Tres facetas ocupan la actividad intelectual de Losada: Es más que un notable traductor de libros y escritos, llegando a traducir obras parciales y completas de autores universales como José Saramago, Rosalía de Castro o Pere Gimferrer, por ejemplo. Obtiene en 1991 el Premio Nacional de Traducción. También ejerce la labor de crítico literario con evidente acierto y brillantez, sobre todo, en el ámbito de las literaturas gallega, portuguesa y brasileña. Y por último, a los setenta años se ha propuesto trabajar como escritor de relatos, dando a luz lo que la crítica más exigente ha definido como una de las joyas de la narrativa jacobea, La Peregrina,1999 Dice de sí mismo que tiene diecinueve patrias, curioso, cuando menos.

            losadaEl novelista bebe de la cantiga 268 del Rey Alfonso X El Sabio. Cuenta la cantiga que una mujer de Francia escuchó a unos romeros que en Vilasirga-Sta. María de Villasirga en la provincia de Palencia-la Virgen obraba milagros con sus devotos. Así que ella, nacida con taras físicas-contrahecha– viaja como peregrina para ser curada. Por fin, encuentra la mirífica curación en la Iglesia de Santa María.

            Losada reinterpreta la composición real y enhebra un relato entretenido, ameno y hermoso, ambientado en el siglo XIII. Una princesa procedente de un lugar desconocido de Francia peregrina, acompañada de un pequeño grupo en el que destaca con perfiles propios el bufón, a través del camino de Santiago y encuentra en Villasirga la curación de sus deficiencias. La largueza del viaje permite al narrador evocar la trama de los milagros falsos, que constituyen a veces un negocio de pingües beneficios, los tropeles de gente que transitan para construir las catedrales o evocar las Danzas de la Muerte y el Cantar de Roldán. Es también una historia de amor que crece a medida que los dos personajes principales, la princesa y el bufón, van conociéndose y a la vez transformándose internamente pues, no se olvide, que el camino es un medio de perfección.

           El estilo impecable revela el profundo conocimiento que el escritor tiene de la teoría literaria.

          abelABEL CABALLERO ÁLVAREZ, natural de Puenteareas, provincia de Pontevedra, 1946. Es Doctor en Ciencias Económicas por las Universidades de Santiago de Compostela y Cambridge, y llegó a ser profesor de la Universidad de Vigo durante cinco años (2000 a 2005). Pero Abel Caballero es más conocido popularmente por haber sido Ministro de Transportes, Turismo y Comunicación entre los años 1985 y 1988 con el Gobierno del P.S.O.E. Actualmente, es alcalde de Vigo desde 2007 y comparte esta importante actividad pública con la tarea de escritor. De sus obras, la que retoma el tema del Camino de Santiago es la titulada La elipse templaria, publicada en 2001.

          Con esta novela se trae a la literatura el tema tan manido y a la vez oscuro de la Orden del Temple. Tras haber fracasado estrepitosamente los ejércitos cristianos en las tierras de Jerusalén en manos de los musulmanes, es necesario fortalecer y unificar el cristianismo en Occidente. Para este fin, los templarios son los elegidos por su valor y denuedo en las actividades que se proponen. Necesariamente, además, se plantea el que la sede papal sea trasladada a Santiago de Compostela, siendo los templarios quienes deben asumir esta importante misión. Pese a la voluntad de la Orden, las luchas  de intereses nobiliarios y papales impiden la realización de aquel objetivo.

          Novela bien documentada , con abundantes descripciones de ciudades, que bucea en el ámbito del Temple, una de las aventuras más opacas de la Historia de la Iglesia y de la Historia en general.