Cayetano Enríquez de Salamanca. El Camino de Santiago.

         cayetano 1

                  Cayetano Enríquez de Salamanca nació en Madrid en 1936. Licenciado en Ciencias Físicas, desempeña sus primeros trabajos en el campo de la Informática y Telecomunicación, pero su natural inclinación lo lleva al ámbito de las humanidades, donde se sentirá más a gusto y satisfecho de sí mismo. Geografía, Historia, Literatura o Filosofía son parcelas del saber que no solo no pasan desapercibidos para este polígrafo, sino que son el objeto preferente de su pasión intelectual. Pero lo más sorprendente es que todo este vasto conocimiento lo sintetiza en las numerosas obras dedicadas a las tierras y rincones de España. Porque Cayetano fue, antes que otra cosa, un trotamundos de las Españas, y desde el deambular positivo, derivan los comentarios y reflexiones de su obra. Sirva como ejemplo que Cayetano es considerado uno de los principales divulgadores del Románico de Castilla y sus textos sobre los Pirineos pasan por ser los primeros de la larga lista que sobre el tema han ofrecido otros muchos autores, obteniendo el Premio Nacional de Turismo Vega-Inclán por esta labor en 1982. Pasa los diez últimos años de su vida en la localidad de Fitero, donde muere en 2006. No obstante, antes de emprender el postrimero viaje, donó su biblioteca personal, con un fondo de siete mil títulos, al citado ayuntamiento navarro como muestra de su elogiable generosidad. Su guía El Camino de Santiago, publicada en 1991 por ediciones El País, Aguilar, es uno de los mejores y más logrados ejemplos dedicados al tema jacobeo.

             Las primeras cuarenta y tantas páginas aportan el necesario contexto socio-histórico-religioso: el relato del traslado del Apóstol a las costas gallegas, el hallazgo de la tumba, el inicio y desarrollo de las peregrinaciones, el análisis del peregrino o la importancia cultural del Camino, son los temas del preámbulo. Propiamente la guía divide el Camino Francés en tres jornadas en la parte de Aragón y en trece la que se inicia en Saint-Michel hasta Santiago, siguiendo el esquema que trazó Aymeric Picaud en el Códice Calixtino. Cada etapa está bien tratada, aportando un amplio pero resumido informe de todas las cuestiones importantes- trazado, patrimonio histórico-artístico, personajes, fiestas, folklore, canciones, milagros, leyendas y actualidad de las peregrinaciones-. Se acompañan un pequeño y detallado mapa de cada etapa, planos de las principales ciudades, alzados de algunas iglesias, conventos y catedrales y un retablo de fotografías que ilustran acertadamente el texto.

              Comenta también el libro la existencia de otras vías alternativas, muy utilizadas en la Edad Media, como es el caso de la que transcurría de Bayona a Irún, que entroncaba con Burgos pasando por Pancorbo y Briviesca; o la prolongación del Camino Francés hasta la ría de Villagarcía de Arosa, que fue la entrada, según cuenta la leyenda, de la barca que transportaba el cadáver del apóstol Santiago. Asimismo resultó seguramente muy útil la nómina de alojamientos y restaurantes de cada ciudad y pueblos aledaños del Camino con que se cierran las páginas del libro.

              En ninguna cosa defrauda el libro, incluso el estilo resulta certero. El escritor tiene la virtud de escribir con naturalidad y a la vez frescura, y explicar los contenidos didácticamente, haciéndolos fácilmente comprensibles a los lectores.Puede considerarse El Camino de Santiago otra gran y utilísima guía, merecedora de ser compañera inseparable del peregrino.