Ángeles de Irisarri. La Estrella Peregrina.

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         ÁNGELES DE IRISARRI nace en Zaragoza en 1947. Licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza, trabaja en diferentes profesiones como profesora y archivera, así como colaboradora en la prensa escrita y en la radio, hasta que pasados los cuarenta años encuentra la veta vocacional en la creación literaria. Es autora de cuentos, relatos cortos y novelas. Aunque le costó trabajo comenzar a publicar pues las editoriales apostaban por otra clase de escritores más jóvenes o afamados maduros, obtiene sin embargo importantes galardones como el Premio Femenino Singular en 1994 de la Editorial Lumen, el Baltasar Gracián en 1997 y el Alfonso X El Sabio en 2005, además de otros importantes. Gusta ambientar sus novelas en la Edad Media, de la que es una experta estudiosa, siendo  La estrella peregrina, editada en 2010, la que trata el tema jacobeo. Para ello fue peregrina desde San Jean de Pied de Port hasta Santiago de Compostela, de cuya experiencia guarda un grato recuerdo. La escritora dice de sí misma que le place ambientar los personajes y hechos históricos con todo rigor para no incurrir en falsedades o en pedestres vulgarismos. Como dato más reciente  ha sido nombrada pregonera de la Semana Santa de Zaragoza de 2015.

       La acción central relata el viaje que emprende a Santiago en el año Mil la condesa bretona, Dª Poppa, junto al séquito de criados y caballeros, una vez ha fallecido prematuramente el marido. Es también acompañada por sus hijas, Mahaut, hermosa e inteligente, y Lioneta, fea y enana. Por segunda vez se presenta la figura de un personaje maltrecho que, en el contexto del medievo, despierta cuanto menos la hilaridad de la sociedad. El fin del viaje es pedir al Apóstol el perdón de las culpas terrenales y la curación milagrosa de la hija infortunada. Esta sencilla trama, enlazada a otras paralelas, sirve a la autora para presentar un magnífico y plástico fresco de las tierras y personajes variopintos que desde Bretaña conducen a Santiago de Compostela: excelentes pinturas de puentes desvencijados, veredas y vías romanas, conventos y  vetustos monasterios, hospitales que dan cobijo a los enfermos y destartaladas pensiones de mala muerte; y un recorrido por los lugares señeros del Camino Francés, Conquereuil, Nantes, Burdeos, Roncesvalles, Pamplona, Lizarra, Montes de Oca, Burgos, Castrojeriz, Carrión, Sahagún, León, El Cebrero, Sarria, Santiago,entre otros pueblos. Todo contribuye a crear una novela del más puro estilo santiaguista.

     Los personajes están muy bien construidos, vivos y entrañables, de entre los que destacan la condesa madre de Conquereuil, inteligente y valiente que no teme a las aventuras ni desfallece nunca, y la hija menor Lioneta, persona de carácter a pesar de su estado físico, confundida por la maledicencia con un bufón de la comitiva, que tampoco se arredra ante las dificultades. Sin duda la autora elige estos personajes femeninos como centrales por una justa reivindicación de la condición de la mujer muy depauperada en esta época especialmente. Otros personajes importantes son el jefe de la guardia de la condesa, D. Morvan, fiel, valiente y eficaz, el negro Abdul, el fraile don Walid etc. Los diálogos son chisposos e ingeniosos, amenos y entretenidos, que ayudan a crear un ambiente propicio y aportan a la narración un ritmo necesario para divertimento del lector. Resultan además naturales, realizando la autora un esfuerzo por imitar el registro coloquial o culto, según el contexto comunicativo, de los protagonistas.

       Las descripciones acertadas y justas. A los personajes se les conoce por sus acciones, pero también contribuyen a su comprensión las pinceladas o brochazos certeros de la autora.

     La escritora es una excelente narradora que equilibra magistralmente el uso del lenguaje arcaico y antiguo del castellano y el sentido del humor, que pone tierra de por medio al aburrimiento y al exagerado envaramiento de las formas serias. En definitiva, una espléndida novela que se dibuja con el camino de Santiago de fondo.